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Tulancingo, Hidalgo.- La tulancinguense Ana María Vázquez Salgado es la ganadora del Premio Estatal de Poesía "Efrén Rebolledo", que por cierto, recibirá este viernes en el Teatro Guillermo Romo de Vivar, de la capital del estado.
"Me dieron el resultado el viernes 13 de noviembre, para mí no fue mala, sino buena suerte", dijo.
Éste sin duda es su mejor año; cierra bien el ciclo.
Apasionada de la literatura, defiende que ésta no es exclusiva de nadie. Es para todos.
En el 2005 fue también merecedora de 2 becas dentro de Estímulos a la Creación del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo (Foecah).
Consolidada escritora, comparte su tiempo con niños y adolescentes enseñando el arte de escribir y comprender la lectura.
"Me gusta saber que por lo menos siembro algo en ellos a fin de que les gusten los buenos autores, aquellos creadores que nos dejan un gran legado con su obra".
De hecho, hasta lo califica como "mágico" a la hora de impartir clases.
Hizo un gran poemario titulado "El Último Astrolabio", que habla sobre Huapalcalco, no como el sitio turístico, sino como la riqueza cultural e histórica y con éste se hizo merecedora al premio.
Tiene además en su haber, 10 cuentos con base histórica en su obra llamada "Cómo nacer del fuego".
Si bien el proceso de crear es largo, añade, tiene su recompensa.
Por ejemplo: "De sus pétalos plumaje" aún está en revisión y ya prepara el libro de cuentos "Volver a la noche", además de "La Velada del Navegante".
En su obra habla de amor y desamor, igualmente de erotismo y sensualidad, de naturaleza y otras cuestiones que parecieran cotidianas, pero, ella, tiene la forma de hacerlas grandiosas.
Sigue plasmando sus ideas a cuentagotas.
Pareciera que no avanza, reconoce, pero siempre, los resultados le favorecen; primero consigo misma y luego con quienes la rodean. Es reconocida en otras esferas tal y como sucederá este viernes, al recibir tan preciado galardón del Premio Estatal de Poesía.
"La verdad estoy súper feliz".
La paciencia la ha llevado a seguir muy puntual para alcanzar sus metas.
Si bien a esta mujer el don le llegó desde nacimiento y se formó en la vida, reconoce que en 1996, participando en un taller de creación literaria en la Casa de la Cultura, empezó a desarrollar su pasión.
A Ana María le gusta mucho como escriben Julio Cortázar, Juan Rulfo, Elena Garro, Enriqueta Ochoa, Jaime Sabines, Inés Arredondo, y otros tantos grandes de la literatura.
SUPO ESCUCHAR
Actualmente recibe un curso de personajes de cuento, se sumerge en la construcción psicológica de los protagonistas de estas historias.
Fue ahí donde enseñó a uno de sus maestros el bosquejo de "El Último Astrolabio"; recibió elogios por el escrito y escuchó la recomendación: "Guárdalo, déjalo descansar y luego lo metes a concurso".
Y así fue, en septiembre ingresó la obra y nunca imaginó que ganaría el primer lugar en el estado.
Este poema de gran aliento, está dividido en 4 cantos y un epílogo.
Habla de la búsqueda de identidad tomando historias y esencias.
UNA ORGULLOSA TULANCINGUENSE
Es una mujer completa en todos los aspectos, incluyendo el rol de madre.
En su vida, como en la de tantas otras personas, dice, ha habido amor y dolor, de éste último se tiene que crecer.
Y, es cuando recuerda en gran medida las palabras de su maestro, Juan Galván Paulyn: "Además de ser como el Ave Fénix que resurge de las cenizas, hay que ser como una salamandra que renueva la piel y cambia constantemente".
Su pasión, para toda la vida será: Escribir.
Para ella es una especie de "catarsis", es decir, una explosión de emociones.
Plasmar los sentimientos e ideas lo hace a uno más que reencontrarse consigo mismo, precisa esta triunfadora.
La poesía para ella es una especie de filtración donde se cuela todo.
A Ana María le gusta caminar no sólo por las calles de la ciudad, sino también por su mente; también ver y oír, tocar y plasmar, todo eso que la hace impregnarse de las emociones que emanan de su alrededor y así seguirá por toda su vida
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